Fobia a la Pirotécnia y ruidos fuertes Acustofobia


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Muchos dueños de mascotas enfrentan horas de angustia por los momentos difíciles que pasan sus mascotas debido a la fobia hacia la pirotécnia en época de navidad o a los truenos en las noches de tormenta.

Sus perros presentan con mucha frecuencia un miedo ilógico a los ruidos fuertes y en la mayoría de los casos; es un problema que persiste en el tiempo, problema que no ha sido tratado a tiempo y los dueños no encuentran una sencilla solución.

¿Que causa esta fobia?

Normalmente la fobia a los ruidos se va adquiriendo poco a poco y reúne varios factores; entre los que sus dueños, también juega un papel esencial. De alguna manera, que un perro se sobresalte ante un ruido fuerte no es raro; otra cosa es que ese miedo se convierta en una fobia irracional que le provoque respuestas de pánico y huida.

Hay factores que pueden actuar como facilitadores.

Aspectos de tipo genético. Las razas de carácter tímido tendrán una mayor predisposición a presentar fobias en el futuro; ya que son perros muy sensibles a los estímulos externos, por lo que se debe estar muy atento a sus reacciones del entorno.

Socialización temprana incorrecta. Este aspecto tiene mayor peso que el anterior ya que con una socialización temprana trabajada en este aspecto podemos conseguir que perros tímidos se comporten estupendamente en situaciones de ruido extremo.

¿Cómo se adquieren?

En la adquisición de las fobias influyen muchos factores. Los perros sienten miedo a la pirotecnia o a los truenos en un principio, pero si además lo asocian a una experiencia negativa, este miedo puede derivar en fobia.

¿Qué hace el perro?

Cuando el perro se enfrenta al estímulo temido por lo general intenta huir hacia un lugar seguro (por lo general su casa) y en un futuro el perro intentará evitar las situaciones temidas siempre que pueda.

Por necesidad lo obligaremos a salir a la calle, pero el perro intentará por todos los medios volver hacia su lugar seguro; sin pensar en otra cosa, llegando a ser incluso peligroso para el perro en algunos momentos.  En situaciones de pánico el perro pierde control cognitivo y la conducta pasa a ser dominada por su estado emocional negativo; dando como resultado desobediencia, huida descontrolada e incluso en agresión si se siente acorralado.

¿Qué no debemos hacer?

No debemos reaccionar con nerviosismo ante el estímulo que nuestro perro perciba como peligroso; solo estaríamos transmitiendo nuestro estado emocional negativo a nuestro ejemplar e influenciaríamos en que entre en estado de pánico.

Además, debemos mantener una postura estable ante las reacciones de miedo como temblores, jadeos, etc,. Si reaccionamos intentando proteger con caricias o palabras de cariño, solo fortalecemos estas respuestas de miedo exageradas. No lo estamos ayudando, estamos empeorando el problema.

Tratamiento

Algo que sí podemos hacer es intentar desviar la atención hacia un estímulo positivo que tenga mucha fuerza para el perro. Por ejemplo; si al perro le encanta perseguir la pelota podemos intentar utilizar la pelota para que centre su atención en ella y disminuya un poco su foco de atención hacia la pirotecnia.

Este método se pude reforzar con trabajos de olfato donde el perro centre más aún su atención y por lo tanto desconecte del ruido exterior. Enséñale a buscar su objeto más preciado y ponlo en práctica en situaciones de ruido con intensidad media-baja; comprobarás que tu perro está tan concentrado en la búsqueda que descentra su atención de la pirotecnia.

Con este método podemos conseguir que el perro salga y se divierta siempre y cuando los estímulos temidos sean de intensidad media-baja. Si la intensidad sube, el perro volverá a centrarse en la pirotecnia y olvidará la pelota.

En casos extremos lo que puedes intentar es que tu perro, en vez de huir descontroladamente hacia la casa, huya hacia ti; es decir, que tú te conviertas en ese “lugar seguro” hacia donde huir. De esta forma conseguimos evitar que el perro se accidente o se pierda.

Ante casos con altos niveles de estrés y ansiedad los veterinarios pueden prescribir medicamentos para atenuar dichos síntomas. En la actualidad existen medicamentos homeopáticos que no tiene repercusiones secundarias.

Qué hacer durante estos ruidos

Mantén la calma para transmitir seguridad a tu perro. Nuestro estado emocional siempre va a servir de guía para el perro, por lo tanto, intentaremos mostrarnos calmados.

Desde la primera vez que el perro se enfrenta a un estímulo que le genera miedo; nuestra forma de reaccionar influirá positiva o negativamente en la adquisición de la fobia. Si no muestras ninguna reacción y sigues andando tranquilamente seguramente favorezcamos una gestión más saludable.

No regañes al perro en estas situaciones. Muchos castigan a su perro porque consideran exageradas las respuestas que acompañan al miedo; (temblores, intento de huida, orinarse, meterse debajo de la mesa, etc.); si castigas al perro o le regañas estas alimentando la idea del perro de que “en esta situación le pasan cosas malas”. Recuerda que la fobia es un miedo al que se le han asociado experiencias negativas.

No acariciar ni hablar al perro cuando muestre el miedo. Lo mejor es ignorarle lo máximo posible. Es contraproducente acariciarlo para intentar consolarlo, esas caricias actúan como reforzadores de la conducta que pretendemos evitar. Lo mejor sería esperar a que se tranquilice y entonces sí, acariciarle y premiarle por ese estado de calma.

Los dueños que perciban que su perro ante el ruido puede ser capaz de iniciar una huida descontrolada hacia casa; es importante que siempre lo saquen con collar, placa de identificación y correa. Existen correas largas para facilitar el paseo en este tipo de perros para que el dueño no pierda nunca el control del animal.

Usar el Método Tellington Ttouch que es un vendaje en el pecho y tórax del animal. El método consiste en colocar el vendaje en el cuerpo del animal.
Al aplicar dicha técnica, el animal que se encuentra alterado y como temor iniciará a calmarse.

En Cultura Bull Terrier solo te informamos.  Para toda consulta de salud y tratamiento debes acudir a un Médico Veterinario; para toda recomendación y guia sobre conducta a un étologo canino.
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